Los datos recogidos en los diversos proyectos de compostaje domiciliario puestos en marcha durante los últimos años, muestran que:
-La reducción real de los residuos es al menos de 50%. La implementación masiva de proyectos de esta naturaleza, generaría un ahorro significativo.
-Para el éxito y la sostenibilidad de programas de compostaje escolar y domiciliario, debe existir voluntad política para favorecer el cambio de conducta de la población involucrada.
-Los ciudadanos aprenden que los residuos vegetales no son un desperdicio, son un recurso que mejora naturalmente la calidad de la tierra.
-Las personas se sensibilizan frente a problemas ambientales tales como el daño provocado por la extracción indiscriminada de tierra de hojas, el manejo inadecuado de los rediduos peligrosos, la contaminación que producen las quemas, generando conciencia, compromiso y participación ciudadanas.
-Promueve el interés por cultivar la tierra, aprender a manejar huertos orgánicos, reemplazar fertilizantes químicos por un producto natural, etc.